"El trabajo con variedades locales es fundamental y estratégico”

Manuel Figueroa Productor Ecológico “El trabajo con variedades locales es fundamental y estratégico” En el marco de la III Feria ecológica de Navarra Ecológica vino Manuel Figueroa, productor ecológico de Andalucía, miembro del Sindicato Obrero del Campo, fundador de la cooperativa La  Verde y miembro de la red de semillas andaluza. Figueroa ha participado e impulsado muchos movimientos y proyectos en clave agroecológica y nos habló sobre las...

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Manuel Figueroa

Productor Ecológico

“El trabajo con variedades locales es fundamental y estratégico”

En el marco de la III Feria ecológica de Navarra Ecológica vino Manuel Figueroa, productor ecológico de Andalucía, miembro del Sindicato Obrero del Campo, fundador de la cooperativa La  Verde y miembro de la red de semillas andaluza. Figueroa ha participado e impulsado muchos movimientos y proyectos en clave agroecológica y nos habló sobre las semillas locales. En esta ocasión, CPAEN ha querido entrevistarle para repasar su trayectoria ecológica.

 

¿Cómo comienzas en la agricultura ecológica?

Comienzo fruto de la movilización que se da en esos años en el sindicalismo agrario andaluz, hace unos 30 años. Yo para entonces ya militaba en el sindicato y en esos años hablábamos mucho de la mecanización, del trasvase de gente al sector servicios... Comenzamos a juntarnos un grupo de gente muy joven con la idea inicial de empezar un proyecto de huerto para autoconsumo. Así nació la Cooperativa la Verde. En esa época no teníamos ni recursos ni beneficios, pero teníamos mucho tiempo libre y poder disponer de un pequeño huerto de autoconsumo era mucho. Ahí empezó todo. Después de un periodo de fuertes conflictos por la lucha por la tierra conseguimos que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir nos dejase asentarnos junto el río Guadalete. Allí empezó mi historia con la agricultura. Ya para entonces había despertado cierta conciencia  por lo que había pasado a mi alrededor, problemas con herbicidas, industria agraria....

 

¿Qué te ha enseñado el camino recorrido estos 30 años?

La agricultura ecológica ha cambiado muchísimo. No con la tendencia que nos hubiera gustado a nosotros, pero sin duda no tiene nada que ver con lo que era. Actualmente somos un sector potente, por la capacidad que tiene y por el sistema productivo, y apostamos por producir alimentos de calidad. El momento actual difiere mucho de lo que consideramos que debería ser la agricultura ecológica pero hay mucha satisfacción y, sobre todo, el aprendizaje de romper con muchos tópicos. Sin duda ha sido un periodo de aprendizaje muy importante.

 

¿En que sentido difieres con la agricultura ecológica actual?

Aunque estamos certificados hay elementos que no se tienen en cuenta. En estos momentos la agroecología tiene que plantear todas las cuestiones sociales que el sello es capaz de esconder. La certificación no tiene en cuenta elementos sociales, no tiene en cuenta elementos de biodiversidad fundamentales. Además, en estos momentos la agricultura sustituye solamente el insumo y tiene una tendencia muy industrial, no estamos de acuerdo con esta linea, no nos convence. Apostamos por los circuitos cortos, mercados de proximidad y los mecanismos de confianza. Ese es el gran potencial de la agroecología y espero que seamos capaces de reflexionar y marcar distancias con esa agricultura industrial que está teniendo un crecimiento enorme.

 

¿Cómo se podría socializar el consumo de alimentos ecológicos?

En nuestro caso, no nos podemos quejar. Nuestra cooperativa es socia de varias cooperativas de productores/as y consumidores/as de Andalucía, y tenemos un mercado local que es Andalucía. La cooperativa está ubicada en la sierra de Cádiz, y hay algunas provincias a las que no llegamos pero  estamos satisfechos y tenemos un mercado que garantiza nuestra economía. El problema es que a una escala mayor sigue habiendo todavía muchas dificultades para los pequeños productores/as, mas que nada por los fuertes costos de la distribución. Está suponiendo un handicap para un mayor crecimiento. Habría que desarrollar estructuras que realmente sean capaces de abarcar los costos de distribución, para permitir que producciones puedan llegar con garantías y precios competitivos. Nuestro principio es que la agricultura ecológica no puede ser un privilegio, ni para ricos ni para bienpensantes. La comida de calidad es un derecho y por lo tanto tiene que ser asequible a todos los bolsillos.

 

Actualmente CPAEN estamos promoviendo la creación de un centro de acopio de alimentos ecológicos locales para los canales cortos de comercialización. Creemos que es una herramienta muy útil para el sector productor ecológico local y para el desarrollo de los canales cortos. ¿Cómo ves este tipo de iniciativa?

Yo creo que ese es el camino. Ojalá que la iniciativa que tuvimos se hubiese consolidado porque yo estoy convencido de que es una de las grandes apuestas para ayudar a producir local y para impulsar  los circuitos de proximidad. Participé en la cooperativa de productores/as Pueblos Blancos. Para que funcione, es muy importante la implicación de la administración pública. Aquí surgió la misma iniciativa pero por intereses políticos se vino abajo. Estaba ligado a la restauración de colegios y hospitales. De todas formas, estoy convencido de que el proyecto es muy acertado y os animo a no dejar esta apuesta atractiva e interesante. Es muy válida para producciones dispersas y para satisfacer determinadas demandas, porque desde una plataforma de acopio se puede organizar con muchísima más eficacia la distribución a los diferentes mercados. Y de este modo se dinamiza y se asocia al sector productor.

 

¿Cuáles pueden ser cuestiones importantes a tener en cuenta para que una iniciativa de este tipo prospere?

Que el proceso participativo sea lo mas amplio posible, no excluyáis de ese proceso a ninguna parte y es importante también que haya un buen control democrático del proyecto. Si es así, en la medida que los primeros años se consolida, va a dar una fuerza para la producción local extraordinaria. En nuestro caso, además de ser un territorio muy grande la participación fue un poco floja. Aunque había muchas expectativas, reunir a gente de todas las provincias fue muy difícil. Y lo que falló fue   los intereses partidistas de algún político, en vez de consolidar algo que podía ser revolucionario para la agricultura ecológica.

 

Por otra parte, es conocida la labor de Cooperativa La Verde y la red de semillas andaluza, en cuanto a la recuperación, mantenimiento y puesta en valor de las variedades locales. ¿Qué destacarías?

Para nuestro grupo es fundamental el trabajo que se hace en la red de semillas y seguimos debatiendo desde la garantía y la soberanía alimentaria. En la cooperativa aprendimos muy pronto que las variedades locales se volvían fundamentales. Llegamos a la agricultura siendo un grupo prácticamente sin recursos, y en los primeros cultivos cuando había que hacer un desembolso de semillas era casi insostenible. Así llegamos a pensar que la clave era guardar las semillas y acudimos a las personas mayores que ya tenían una extensa red de trueque y cambio y de compra y venta de semillas.

Este año hemos sufrido un revés muy fuerte por las inundaciones, pero el banco de semillas y el trabajo con variedades locales, desde el punto de vista social y económico es fundamental y estratégico, sobretodo para un país como el nuestro que tiene un sistema productivo que depende de en un porcentaje altísimo de la compra de semilla. Para la cooperativa La Verde, sin embargo, el 90% de las variedades que cultivamos son de semillas de producción propia. La valoración de la red de semillas es muy positiva. Echas la vista atrás, y siendo consciente de que todavía queda mucho por hacer, hemos avanzado mucho. No hay una comunidad autónoma dónde no haya este debate o haya esta red de trueque. Nuestra cooperativa tiene 14 hectáreas y el 90% de semillas de plantel son de autoproducción.

 

¿Qué importancia tiene el mantenimiento de la biodiversidad cultivada para la agricultura ecológica?

En todo este tiempo estamos aprendiendo a manejar muchísimas variedades. Un buen ejemplo son los tomates: en nuestra cooperativa cultivamos entre 40 y 45 tipos de tomates diferentes. Pase lo que pase y venga el año como venga, tenemos garantía de cosecha.  Si viene un año como este con el verano muy tarde y la primavera mas húmeda tenemos variedades que se comportan muy bien en estas condiciones. Y si nos vamos al otro extremo, igual, tenemos tomates con otro comportamiento. Si esto lo aplicamos al resto de productos el resultado es muy interesante.

 

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