CPAEN/NNPEK, INTIA, Frutos Secos Naturales y Bardea Olioa avanzan en el proceso de estructuración del sector de la almendra ecológica en Navarra con propuestas concretas para mejorar su productividad en el mercado. La semana pasada se presentó el primer estudio de rentabilidad en la Finca Experimental de Cadreita con el fin de dar nuevos pasos en el proyecto de estructuración de este sector en torno a una máquina descascadora de almendra. Asistieron una docena de personas productoras que mostraron su interés en seguir participando en las siguientes sesiones.
A día de hoy, en CPAEN/NNPEK hay 92 personas operadoras inscritos con almendras, con un total de 435,5650 hectáreas. Cabe señalar que las personas productoras de almendra ecológica están desarrollando su actividad en la mitad sur de Navarra, más concretamente en las comarcas agrarias de Tudela, Ribera alta, Navarra media oriental y Tierra Estella. En Navarra la superficie de almendro ecológico se está incrementando a un ritmo constante en los últimos años. Además, actualmente, el precio de la almendra ecológica prácticamente duplica el de la almendra convencional, lo que está haciendo que haya un interés creciente en la conversión a ecológico.
En este sector, las labores post-cosecha se realizan de manera individual por lo que quienes producen no están conectados entre sí ni mantienen una relación que les permita compartir conocimientos sobre el cultivo. Además, al no existir descascaradoras de almendras en Navarra, los productores y productoras deben vender su cosecha a alguna entidad intermediaria (corredora) o a una descascaradora (normalmente en el noroeste de España), lo que les impide realizar la venta directa de su producto.
Es por eso que desde las entidades socias se ha promovido la estructuración de este sector, con la necesidad de conectar y vincular la producción primaria de almendra ecológica con la transformación mediante la puesta en marcha de un equipo de pilotaje de descascarado del fruto de almendra cosechada. Para CPAEN/NNPEK es importante posibilitar a todas las personas productoras de almendras ecológicas sumarse a la iniciativa. Además, esto posibilitará que este cultivo pueda ser un recurso agrario, evitando reducir la superficie agraria de almendros en secano abandonada, fomentando la fijación de la población rural, así como la agricultura ecológica y sus diferentes prácticas agroecológicas.