El
documento analiza las causas y el destino de las pérdidas de alimentos, así como la percepción que tienen los principales agentes del sector sobre las mismas, todo ello con el objetivo de realizar propuestas para reducir las pérdidas de alimentos en campo y dar valor añadido a los alimentos. Asimismo, se ha pretendido realizar una aproximación a conocer la cantidad de pérdidas se están generando en las producciones agrícolas.
Entre las principales conclusiones destaca que, para la mayor parte de los agricultores encuestados, el 57%, éste es un problema importante a solucionar. Por el contrario, a las entidades agrarias no les parece relevante, y lo consideran como un problema más del sector primario.
Existen diferentes motivos por los que se producen las pérdidas de alimentos en el campo, y en muchos casos están interrelacionados. Las razones principales de las pérdidas de alimentos, además de las enfermedades y plagas, por orden de prioridad son: los motivos económicos o de mercado (falta de rentabilidad, fluctuaciones de mercado que pueden hacer no rentable la cosecha, limitaciones del mercado, etc.), los motivos estéticos (tamaño, aspecto, etc.), y mayor producción de la prevista, que no encuentra espacio en el mercado.
El producto no cosechado, en la mayoría de los casos se deja o extiende en campo, y, en menor medida, se utiliza para alimentación animal. Cabe resaltar que el 30% de los agricultores encuestados dona alimentos a entidades sociales.
La metodología empleada para la elaboración del documento ha sido la realización de entrevistas y cuestionarios a agricultores y a las entidades agrarias, así como las mediciones directas realizadas en campo en los espigamientos de 2020.
Cuantificación de las pérdidas
A los productores consultados les resulta difícil realizar una estimación de las pérdidas de alimentos anuales en sus campos, puesto que difiere de manera notable según el año, el producto, las circunstancias del cultivo y la cosecha. En producciones pequeñas las pérdidas estimadas son prácticamente nulas, mientras que en productos más perecederos y con mayor superficie de cultivo la estimación de pérdidas en el campo puede llegar al 25% o 30%, algunos productos mencionados en los que más pérdidas se producen fueron tomate, brócoli, espárrago o almendras.
Como referencia, según datos del FEGA, en 2019 en Navarra se retiraron 995 toneladas de alimentos por cuestiones de mercado. Por otra parte, en el marco del proyecto Buruxka se llevaron a cabo nueve espigamientos durante 2020, que supusieron un total de 2.800 kg de alimentos recogidos y distribuidos a entidades sociales. Se recogieron siete tipos de alimentos (cebolla, uva, tomate, pimiento, almendrucos, manzana y borraja) involucrando a 76 personas voluntarias, 7 entidades sociales receptoras y alcanzando a más de 400 familias. Se estima que con los espigamientos se han evitado 2,01 toneladas de emisiones de CO2 y se han ahorrado 1,66 millones de litros de agua.
Propuestas para reducir las pérdidas de alimentos
Las pérdidas y desperdicio de alimentos son una cuestión clave recogida en las principales agendas que marcan la política mundial y europea, como son el Plan de acción para una Economía circular en Europa o la Estrategia “De la Granja a la Mesa". La meta 12.3 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, propone reducir las pérdidas de alimentos a lo largo de las cadenas de producción y suministro, así como reducir a la mitad el desperdicio per cápita de alimentos para 2030.
Por ello se considera necesario avanzar en este sentido y en el documento se recogen recomendaciones en los ámbitos de prevención de las pérdidas, a través de la planificación y mejora de la producción, el fomentar la investigación y generar conocimiento sobre las causas y soluciones, en otras cuestiones. Además, proponen favorecer la redistribución de las pérdidas en campo que no se hayan podido evitar, mediante incentivos fiscales y canales permanentes de donación y alargar la vida útil de los alimentos, potenciando la transformación de los alimentos que no han podido ser ni prevenidos ni donados, a través de entidades de economía social.
Entre las propuestas recogidas, destacan las relacionadas con los productos “feos”, para los que se considera necesario buscar alternativas para su comercialización, así como para los excedentes, potenciando los circuitos cortos de comercialización y realizar campañas de sensibilización para poner en valor productos imperfectos o feos.
Colaboración
Dada la directa vinculación con la actividad, consideramos importante seguir colaborando en este proyecto. Por eso te proponemos también varias formas de participar y de ser parte activa de la iniciativa:
- Si eres de Tierra Estella, convirtiéndote en Producción Aliada, es decir, colaborando en los espigamientos. Para ello, sólo tienes que rellenar este formulario y se pondrán en contacto contigo. https://forms.gle/W3Z4sRm9hd97VKZA8
- Seas de donde seas, colaborando en seguir profundizando en el conocimiento sobre las pérdidas en campo a través de este cuestionario https://forms.gle/2S8iFMnXnakbs3Bu9